Comunicación

En un apagón largo, después de la luz lo primero que se echa de menos es saber qué está pasando. El móvil dura lo que su batería, y la red de telefonía cae detrás de la eléctrica cuando se agotan los generadores de las antenas.

Recibir información no es hablar con los tuyos. Para recibir hace falta una radio. Para hablar con los tuyos, un walkie. Ninguno hace lo del otro: la radio solo escucha; el walkie enlaza con quien tiene otro walkie. Cuando la red telefónica ya no responde, la división es esa.

Lo que casi nadie espera. Tener un walkie no devuelve el teléfono. Solo hablas con quien tiene otro aparato. La radio, a su vez, no saca tu voz de casa: recibes, pero no preguntas.

Cuándo no sirve. Si al otro lado no hay un walkie, no hay conversación. La radio no pide ayuda ni coordina; el walkie no informa. Y si buscas contactar con alguien sin equipo, ni uno ni otro sustituyen a la red telefónica.

Radios de emergencia

Cuando se va la luz, lo primero que falta no es información: es saber cuánto va a durar.

Walkies y PMR446

En España, la banda PMR446 es de uso libre: no hace falta licencia ni pagar nada.