Refugio

Lo que incapacita primero a la intemperie no es el hambre, es el frío. Se puede aguantar días sin comer y horas sin agua, pero una noche mojado y con viento resuelve el asunto mucho antes. El material de refugio es el que convierte una noche fuera en un contratiempo en vez de en una emergencia.El sistema tiene tres capas y ninguna sustituye a otra. La tienda o la hamaca te separan del viento y de la lluvia. El saco conserva tu calor. Y el aislante del suelo evita que lo pierdas por debajo, que es por donde más se va.Lo que casi todo el mundo descubre tarde. Un saco excelente sobre el suelo desnudo abriga menos que uno modesto sobre una esterilla. El relleno aplastado por el peso del cuerpo deja de aislar, así que el aislante no es un accesorio: es la mitad del sistema.

Y por si acaso, algo que se despliegue en segundos cuando no hay tiempo de montar nada.

Hamacas y tarps

Dormir colgado resuelve el problema que más fastidia de la acampada: encontrar un trozo de suelo llano, seco y sin piedras.

Refugios de emergencia

Este es el material que no piensas usar.

Sacos de dormir

El saco de dormir es la pieza donde más gente se equivoca, y casi siempre por fiarse de la cifra de la etiqueta.

Tiendas de campaña

Una tienda de campaña se elige por cómo vas a llegar hasta donde la vas a plantar.