Un filtro portátil convierte el agua de un arroyo, una fuente o un depósito en agua potable sin fuego, sin esperas y sin cargar peso. Es la pieza que más se usa de un kit de agua, porque sirve tanto para una ruta de un día como para un corte de suministro en casa.Qué retienen y qué no. Los filtros de membrana separan por tamaño: detienen bacterias y protozoos, que es lo que hay en el agua de montaña. No eliminan virus, ni sales, ni metales pesados, ni productos químicos. Si el origen puede arrastrar contaminación urbana o agrícola, hace falta además tratamiento químico o hervir.Cómo elegir entre los formatos. Los de tipo paja o botella son los más ligeros y se beben directamente; los de bomba producen agua para varias personas y permiten llenar depósitos, a cambio de peso y de tener que accionarlos.El error que los estropea. Congelarlos con agua dentro. La membrana se rompe por dentro sin que se aprecie nada por fuera y deja de filtrar sin avisar.