Baterías de 12 V
Una batería de 12 V es la pieza de una instalación, no un aparato que funcione solo. Guarda energía y la entrega en corriente continua a 12 V: sirve directamente para luces, una nevera de compresor o una bomba, y para enchufar algo de casa hace falta además un inversor. Es la diferencia con una estación eléctrica, que ya trae dentro la batería, el inversor y el cargador, y cuesta bastante más por vatio hora.
Cuándo conviene. Cuando la instalación es fija —furgoneta, caravana, caseta, barco— y va a estar años en el mismo sitio. Por el mismo dinero se guarda mucha más energía que en una estación, y se puede ampliar poniendo baterías en paralelo.
Lo que se descubre al usarlo. Que la batería es la parte barata del asunto: hacen falta cables de sección suficiente, fusible, un cargador que sepa cargar litio y, si hay placas, un regulador. Que el BMS corta la carga por debajo de 0 °C para no estropear las celdas, así que en invierno y a la intemperie no siempre carga. Y que una LiFePO4 pesa la mitad que una de plomo de la misma energía útil, pero sigue pesando diez kilos por cada 100 Ah.
Cuándo no sirve. Para arrancar un motor: estas son de ciclo profundo y su BMS no está hecho para dar cientos de amperios un segundo. Y para llevarla de acampada a mano, tampoco: para eso está la estación, que ya viene con enchufes.